Settembre 24, 2022

Prueba Mercedes-Benz E 300 de 4MATIC

Mercedes E 300de, foto delantera

EQ Power es el sello que utiliza Mercedes-Benz para presumir de su gama híbrida enchufable. Lo hace combinando motores de gasolina con un generador eléctrico, como todo el mundo. Sin embargo, el fabricante alemán se desmarca del resto porque también pone en liza una eficiente tecnología PHEV con un propulsor diésel. Seguramente esta combinación sea un quebradero de cabeza mucho mayor para los ingenieros, pero de cara al consumo híbrido es una solución mucho más atractiva. 

Tecnología híbrida del Mercedes E 300de

Esta versión E 300de combina un motor de gasolina de dos litros, que ofrece una potencia de 194 CV y 400 Nm de par, con un generador eléctrico, que eroge 90 KW (122 CV) y 440 Nm. Cuando se ponen a trabajar en conjunto la potencia total se incrementa hasta los 306 CV y el par máximo es  ya de 700 Nm.
 
El sistema eléctrico se alimenta gracias a la energía que le proporciona una batería de iones de litio de 13,5 kWh de capacidad (9,3 útiles). Gracias a todo esto nuestro protagonista homologa 50 kilómetros de autonomía exclusivamente eléctrica, y el consumo, cogido con alfileres porque tiene ‘trampa’, asegura que un con 1,4 litros recorremos 100 kilómetros. Más tarde lo explicamos.
 
En cualquier caso damos fe de su eficiencia después de haber completado más de 700 kilómetros con nuestro protagonista. Sabíamos que la Clase E nos convencería a nivel de calidad, confort o tecnología, pero la versión E 300de añade un rendimiento espectacular y un consumo comedido.
 

Autonomía eléctrica del Mercedes E 300de

De hecho hemos completado 42 kilómetros de manera exclusivamente eléctrica en un recorrido mixto, con 18 kilómetros en el ámbito urbano y el resto por autovía, un recorrido que protagonizan miles de conductores a diario. El consumo medio registrado es de 20,6 kWh.  
 
 Mercedes E 300de, foto delantera
 
Los 122 CV del generador eléctrico rinden de sobra para completar desplazamientos diarios sin arrancar el bloque térmico. Es capaz de rodar hasta los 140 km/h en modo EV, pero si por cualquier contratiempo, como un adelantamiento mál calculado, pisamos con fuerza el acelerador, el bloque térmico despierta de inmediato y comienza a trabajar aportando caballería extra.
 
La ventaja es que cuando la pila se agota, el vehículo pasa a funcionar en modo híbrido y completamos los primeros 100 kilómetros con un consumo medio de 4,2 litros. Y a partir de ese momento se conforma con 5,6 litros de media, una ventaja frente a rivales similares PHEV de gasolina. Son números mucho más atractivos que sus rivales directos también híbridos enchufables de potencia y tamaño similar. Incluso saca clara ventaja a rivales compactos más pequeños mucho menos potentes.
 

Carga de la batería del Mercedes E 300de

Otra punto a favor del E 300de es que para cargar la batería no es necesario instalar una costosa wallbox. En una toma de 7,0 kW (la máxima que admite en corriente alterna) tarda hora y media en cargarse por completo. En una doméstica de 2,2 kW se alarga hasta las 5 horas. Un margen de tiempo muy aceptable que nos permitirá luego disfrutar de un coste de uso diario muy atractivo, apenas 4,0 euros cada 100 kilómetros utilizando las tarifas eléctricas más ventajosas, y cada vez más complicadas de encontrar. Además, esta función de recarga se puede programar desde el vehículo o desde una aplicación para el móvil.
 
Mercedes E 300de, foto carga de la batería
 
Dicho esto nuestra unidad, con acabado AMG Line, se viste con un traje más deportivo y frenos potenciados, aunque no rebaja la altura por su condición PHEV. Y no defrauda. Su tecnología está enfocada hacia la eficiencia, pero los 306 CV de potencia (194 CV diésel y otros 122 que aporte el motor eléctrico) brindan un gran rendimiento.
 
El cambio automático de 9 relaciones con convertidor de par no deja apenas que el régimen caiga en el salto entre marchas, y la tracción total 4MATIC aporta estabilidad al conjunto (también se ofrece una versión con propulsión trasera desde 69.000 euros). En cualquier caso se agradece el aporte 4×4 porque nuestra unidad pesa 2.130 kilos con lo puesto, y ayuda en cierto modo a controlar las inercias. Más confortable que ágil (su dinámica tampoco defrauda lo más mínimo) es un rodador infatigable.
 

Dinámica del Mercedes E 300de

En marcha podemos elegir entre varios perfiles de conducción, Eco, Comfort, Sport, Eléctrico, Battery Level (mantiene el nivel de la batería) e Individual, para que apostemos por el más adecuado en cada momento. Por defecto, si somos cuidadosos con el acelerador el vehículo siempre iniciará la marcha de manera eléctrica.
 
La suspensión de serie cuenta con muelles helicoidales en el eje delantero y neumáticos en el trasero. Va de cine, por lo tanto me lo pensaría a la hora de incorporar la neumática AIR BODY CONTROL, que cuesta 2.529 euros. Con la que porta en su dotación estándar goza de un increíble confort y aislamiento, con una capacidad de amortiguación soberbia.
 
Mercedes E 300de, foto delantera
 
También la dirección, sin ser especialmente directa y comunicativa, convence por su agradable tacto. El acabado deportivo AMG Line conlleva una vestimenta y alguna solución más deportiva, pero no interfiere en la medida de los neumáticos, 245/45 R18 delante y 275/40 R18 en las ruedas traseras.
 
Ya hemos visto que el Mercedes E 300de es sumamente eficiente. Y también hemos pasado de puntillas por su excelente rendimiento. Vamos con cifras en este último aspecto. Alcanza los 235 km/h de velocidad punta y acelera de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos. También es capaz de recorrer 400 metros desde parado en 14,1 segundos y pasa de 80 a 120 km/h en 4,3 segundos. Por eso no parece un problema realizar adelantamientos. Y a la hora de detenerse lo hace con contundencia: frena hasta detenerse por completo desde 100 km/h en 39,5 metros, una cifra de mérito si tenemos en cuenta su corpulencia y peso.
 

Medidas del Mercedes E 300de

Y es que hablamos de un modelo que mide 4,94 metros de largo, 1,85 de ancho y 1,48 de alto. La distancia entre ejes se estira hasta los 2,94 metros y el diámetro de giro es de 11,9 metros.
 
Mercedes E 300de, foto salpicadero
 

Interior del Mercedes E 300de

 
El interior sigue el patrón de una berlina premium, es decir, calidad y tecnología a raudales. La presentación es totalmente digital, con dos pantallas contiguas en el salpicadero. Una hace las veces del cuadro de mandos, configurable con varias presentaciones; la otra es táctil y también tiene 10,25 pulgadas de tamaño. Asimismo se pueden gestionar por medio de los mandos hápticos del volante. Ofrecen un tacto con el que conviene familiarizarse antes porque no resultan demasiado intuitivos al principio. En cualquier caso algunas funciones también atienden a un preciso control por voz.
 
Mercedes E 300de, asientos delanteros
 
Las butacas delanteras son una maravilla por su confort. Cuentan con regulación eléctrica y según sea el desembolso en la carta de opciones podemos añadir climatización o una función con masaje. Detrás el espacio disponible es considerable, aunque el voluminoso túnel de transmisión resta confort a la plaza central.
 
Sin duda, la parte que más sufre las secuelas de la hibridación es el maletero. En las berlinas térmicas el volumen es de 540 litros. En nuestra unidad E 300de se queda en 370 litros. El motivo es que la batería de iones de litio va ubicada debajo de los asientos traseros y en parte del espacio de carga. Es un volumen modesto. El respaldo trasero se puede abatir por partes (40/20/40), pero el enorme escalón que blinda la batería y el espacio de la boca de carga (no es un portón) nos permitirá introducir objetos largos, pero que no sean voluminosos. La tapa del maletero cuenta con función eléctrica manos libres.
 
 Mercedes E 300de, foto maletero

 

Equipamiento del Mercedes E 300de

Por último, señalar que su dotación tecnológica abruma por recurrir a lo más avanzado en materia de seguridad, confort e infoentretenimiento, aunque como suele ocurrir en las marcas premium, en muchos casos hay que recurrir a la carta de opciones para disfrutar de elementos que, incluso en marcas generalistas, se ofrecen de serie.
 
Por eso incorpora sin sobreprecio elementos como la frenada de emergencia automatizada, alerta por cansancio del conductor, luces de carretera automáticas, faros Full LED High Performance, reconocimiento de señales, asistente de arranque en pendiente, cámara trasera, ordenador de viaje, cargador inalámbrico para el móvil, control por voz, navegador, asistente multimedia MBUX, acceso y arranque sin llave, wifi, climatizar bizona… todo por 71.947 euros. A partir de ahí suma todo lo imaginable porque lo contempla, aunque la factura se puede duplicar literalmente.
 

Resumen y rivales del Mercedes E 300de

 
Mercedes es la única marca que ofrece versiones PHEV combinadas con motores diésel. Y es una solución ideal. A la autonomía eléctrica añade el atractivo de un consumo muy comedido cuando la batería se agota. Además suma la etiqueta medioambiental 0 emisiones, un gran rendimiento, muy buenas maneras dinámicas, y confort y tecnología a raudales.
 
Mercedes E 300de, foto trasera
 
El Mercedes E 300 de no tiene rivales directos porque no hay berlinas de este calibre en marcas premium alemanas con esta interesante ‘mezcla’ mecánica. Audi tiene un A6 PHEV pero el bloque térmico es de gasolina; lo mismo ocurre con la Serie 5 de BMW. Y si lo que prima es primero el diésel, el A6 45 TDI quattro S tronic con 245 CV y tecnología mild hybrid es lo más parecido. También BMW presenta la versión 530d xDrive con 286 CV y aporte híbrido ligero de 48V. En ambos casos la etiqueta es ECO.