Maggio 22, 2022

Porsche 911 Speedster verde Brewster: una obra única de Porsche Exclusive Manufaktur

Porsche Exclusive Manufaktur, la división más exclusiva de Porsche, lo ha vuelto ha hacer. La factoría de sueños sobre ruedas ha hecho realidad los deseos de un entusiasta cliente de la marca creando una obra única, este precioso Porsche 911 Speedster en color verde Brewster que no deja indiferente a nadie.

 

¿Por qué este verde tan especial?

 

El propietario de este 911 Speedster no pudo resistirse a encargarlo en este tono tras una visita al museo de la marca en Sttutgart, en la que pudo ver un 993 Turbo, conducido ocasionalmente por el Dr. Porsche, luciendo este discreto, pero a la vez cautivador color que lleva por nombre “Brewstergreen”, o verde Brewster para el mercado español.

Tras decidirse por el color exterior para su flamante nuevo Porsche 911 Speedster, se puso en manos del equipo técnico de Porsche Exclusive Manufaktur, junto con el que se decidió a ir un paso más allá, combinado su rompedora estética exterior, con un interior igualmente único, recurriendo nuevamente a otro tono de verde.

El cuero Noto verde fue su elección desde el primer momento para el interior de este exclusivo biplaza, luciéndolo en los asientos, en las salidas de ventilación, en el volante, en los paneles de las puertas, incluso en detalles tan aparentemente minúsculos como los parasoles o la tapa de fusibles.

El broche de oro a esta obra maestra de Porsche Exclusive Manufaktur viene por cuenta de unas generosas llantas de aleación que recurren nuevamente el Verde Brewster, pero con un toque blanco recorriendo el borde exterior de estas, dando así un toque distintivo al conjunto.

 

El afortunado propietario del 911 que protagoniza estas líneas no puede estar más satisfecho con el resultado, ni tampoco con la división de individualización de Porsche, compartiendo así otras particularidades de su experiencia de compra: “fueron muchos los detalles que realmente hicieron de este viaje algo muy especial. Pude ver el coche antes de que saliera de la planta de Zuffenhausen y conocer a algunas de las personas que habían trabajado en él. Su alegría era contagiosa”